El verano y el calor han llegado y para sobrevivir a las altas temperaturas tenemos que adaptar nuestra casa. Conocer cuáles son los mejores suelos, ventanas o persianas te ayudará a preparar tu vivienda para estas fechas. El certificado de eficiencia energética es la herramienta más idónea para conocer cuánto consume tu vivienda y qué puedes mejorar en ella.

Te daremos unos tips muy eficaces para ayudarte en los cambios de tu hogar:

  1. Aprovecha tu terraza en verano

Todos queremos tener terraza en casa, pero en invierno hace mucho frío para usarla y en verano mucho calor. Una de las opciones es llenarla de plantas. Si las riegas a menudo, el agua, al evaporarse, hace bajar la temperatura ambiente. Utiliza especies adaptadas a la climatología de tu zona y eso te permitirá no consumir agua en exceso.  Las plantas con flores transpiran más por sus hojas que las que no las tienen. Y plantar enredaderas también da muy buen resultado porque crea una capa de vegetación en la fachada que funciona como un aislante natural y se regula su implantación y crecimiento mediante celosías o elementos similares se impedirán posibles efectos contraproducentes en las fachadas y revestimientos. 

Otra opción que lleva unos años de moda son los nebulizadores de agua para terrazas crean un ambiente fresco y agradable en verano en tus zonas abiertas, haciendo que siempre estén llenas, aunque las temperaturas sean altas. Son una solución perfecta para crear un ambiente fresco sin mojarse.

 

2. Haz que tus ventanas sean más eficientes

Un ejemplo son los dobles acristalamientos, que no sólo minimizan los ruidos del exterior, sino que además retienen el frió dentro de las estancias y evitan que el calor se introduzca. Las ventanas son los elementos de la vivienda que más pérdidas energéticas tienen, de hecho, un metro cuadrado de hueco puede perder cinco veces más energía que la misma superficie de cerramiento.  Además de ventanas dobles, es interesante la utilización de vidrios con baja transmisión térmica y bajo factor solar (relación entre la energía que entra en una sala a través del cristal y la energía solar que incide en la superficie exterior de dicho vidrio perpendicularmente).  Acércate a la ventana, ¿puedes sentir el viento pasar por los cierres y las juntas? Quizás sea el momento de cambiarlas. Tú mismo puedes hacerlo retirando las tiras con agua caliente, limpiando bien la zona y colocando unas nuevas. 

Lo ideal es buscar un equilibrio entre todos los cerramientos: hermeticidad en ventanas, aislamiento de paredes y renovación de aire de las estancias, para alcanzar una calidad óptima del mismo.

3. ¿Instalar un sistema de refrigeración, o no?

El consumo en refrigeración de un hogar medio puede suponer hasta un 40 % del consumo energético de la vivienda. Esto conlleva un gasto en la factura eléctrica, ya que la mayoría de los equipos de refrigeración son eléctricos.  También hay que tener en cuenta las características de tu vivienda a la hora de instalar un sistema de refrigeración de cualquier tipo, así como el coste para poder obtener un retorno de la inversión en un tiempo prudencial. Un equipo más eficiente quizás sea un poco más caro pero si el ahorro energético compensa la inversión en un poco tiempo, será una opción a tener muy en cuenta.

 

4. Cambia los vidrios de tus ventanas

Existen vidrios tintados que absorben una buena parte de la radiación solar que incide sobre ellos. Este tipo de cristales coloreados o translúcidos son ideales para instalarlos en viviendas situadas en zonas de climas cálidos además de en edificios susceptibles de sobre calentarse. Cuando son demasiado oscuros no permiten bien el paso de la luz y de esta forma habría que aumentar la iluminación artificial que aporta más calor a la vivienda.  El Código Técnico de la Edificación limita para cada zona climática, el factor solar modificado límite de los huecos, regulando así la cantidad de energía que aporta el sol al interior del edificio a través de las ventanas.

5.Consigue que tus puertas aíslen el interior

Las puertas ejercen de aislantes entre diferentes habitaciones de la vivienda y hacia el exterior. Mejorarás notablemente su rendimiento si ajustas su cierre a través de burletes: unas tiras flexibles de material aislante que son bastante económicas y dan buenos resultados. Es importante que la puerta principal de la vivienda tenga propiedades aislantes, especialmente si da directamente al exterior, así como aquellas puertas de patios y terrazas.  Las infiltraciones son flujos descontrolados del aire exterior que penetran en el edificio por rendijas u otras aberturas, así como las causadas por el normal uso de apertura y cierre de huecos y la puerta de entrada. En verano, el aire caliente exterior eleva la temperatura interior.

Deja una Respuesta